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domingo, 25 de septiembre de 2011

¡ A LAS BARRICADAS!

BlockHouse. Sobre la construcción de un espacio de resistencia en tiempos de indolencia

Galería Raquel Ponce

Calle Alameda 5

Madrid

JIMENA GIRÁLDEZ VELASCO

La propuesta de Avelino Sala (Gijón, 1972) ,en BlockHouse. Sobre la construcción de un espacio de resistencia en tiempos de indolencia, de un espacio de resistencia intelectual se exhibe en un momento en el que por la situación de convulsión general del país y del mundo, es necesario hacer estas propuestas que nos hagan reaccionar.

Esta exposición surge de la reflexión del artista sobre el conflicto en los astilleros de Naval Gijón en Asturias. Este conflicto queda reflejado en el documental “El Astillero” de Alejandro Zapico y en la película de Fernando León de Aranoa “Los lunes al sol”. Unas acuarelas nos conducen hasta esos astilleros asturianos y a las escenas violentas que se vivieron en los días de las revueltas.

Es una reflexión artística de un conflicto tan básico como la lucha por un puesto de trabajo, que bien podría estar ocurriendo ahora mismo en cualquier lugar del país. Pero más allá de transportarnos a esa atmósfera de violencia, Sala da un paso más proponiendo otra lucha, la lucha intelectual. La instalación principal, una barricada construida con libros, está acompañada de una frase en latín SAPERE AUDE. Con esta consigna, Sala desafía a cualquier visitante de la exposición nada más entrar por la puerta de la galería, y más allá, a cualquier viandante que pase por delante.

Esta consigna era considerada por Kant, el lema de la Ilustración, atrévete a saber. Ser ilustrado para Kant era salir de la minoría de edad intelectual, empezar a pensar por uno mismo, sin autoridades de ningún tipo que dirijan tus pensamientos. Hay que actuar desde la cultura. Dibujos a lápiz de jóvenes con estética de revolucionarios acompañados de consignas en latín escritas como pintadas callejeras, nos muestran quienes son los que deberían actuar, la juventud. Es ese dimorfismo de la juventud el que debería salir a relucir en la sociedad. Una juventud inconformista dispuesta a luchar por unos ideales, con unos libros y un spray como armas.

Parece coincidencia que el artista exhiba estas propuestas meses después de la inesperada reacción de los indignados de Sol o de la época de la llamada Primavera Árabe, habiendo surgido con un conflicto que se remonta hasta los años 80 con la lucha por la reconversión industrial en el norte de España. En todo el mundo se está viviendo una reconversión, que aún no se sabe cómo se la va a denominar, pero que si no la dirigimos bien tampoco sabemos cómo va a terminar. Para que todos estos movimientos revolucionarios no caigan en la violencia fácil, es por lo que se necesita ante todo atreverse a saber. Y es por lo que se necesitan las reflexiones de artistas como Avelino Sala que ayuden a reaccionar y a actuar.

La cultura siempre ha sido un espacio de resistencia, que siempre ha estado ahí, en la retaguardia, pero parece que en los últimos tiempos se nos haya olvidado. Desde la seguridad de esa barricada de libros, una barricada del saber, es desde donde hay que comenzar el ataque.

viernes, 23 de septiembre de 2011

La rebelión de los corderos

Blockhouse. Por Avelino Sala. Sobre la construcción de un espacio de resistencia en tiempos de indolencia.

Galería Raquel Ponce en la calle Alameda 5, Madrid.

DANIEL TORRESANO PLAZA

Los ciudadanos decidieron sublevarse hasta hace poco, llamando a los gritos de protesta y unión. Las manifestaciones se han convertido en uno de los temas más relevantes de hoy en día, en las cuales cientos de ciudadanos exponen su derecho a exigir un cambio. Avelino Sala, natural de Gijón, nos presenta una exposición que abarca este tema, en el cual ensalza a la cultura como el pilar fundamental de la sociedad.

La exposición se compone de varias obras. Situada en un gran muro negro, se representa en unos dibujos a los antidisturbios en color negro, lo cual puede indicar una crítica. Frente a ellos, se sitúa un pequeño muñeco con la cara medio tapada y con capucha, en actitud un tanto desafiante, pero no por ello incorrecta, ensalzado sobre una columna de libros apilados lacados en negro. Esto último podría indicar claramente el reclamo hacia la cultura, la cual está por encima de todas las cosas.

El ambiente insta a crear un muro o trinchera que nos proteja de la situación, y esto queda representado en la destacable trinchera formada también por libros negros, la cual forma un muro de saber y cultura, que, al fin y al cabo, es la herramienta más potente que tenemos. Junto a ella, encontramos una frase en latín: Sapere Aude! Con esto, el artista pretende transmitir que el latín es incongruente con las capuchas.

En otra obra, un dibujo de un joven con gorra y la cara medio tapada, cuya mirada no transmite ningún miedo ante lo que acontece, sino valentía y confianza en él mismo. Junto a él, volvemos a encontrar una frase en latín realizada con el ya famoso spray negro, la cual cita el célebre lema del gran humanista Erasmo: Concedo Nulli (No cedo ante nadie). Esto podría ser un claro ejemplo de resistencia ante aquello que te hace daño.

Tras las obras escultóricas, podemos observar una serie de acuarelas y gouaches sobre papel, de la cual la que más destaca es la que muestra dos especies de grúas, situadas en los astilleros de Naval Gijón. Las demás representan a hombres quemando neumáticos (podría ser en señal de protesta), un tirachinas y un hombre de espaldas con el nombre del astillero, los cuales representan a sus trabajadores.

La última obra que podemos encontrar del artista asturiano, es otro dibujo del mismo joven, ante el cual se alza una especie de prisma en el cual se sitúa el spray negro sin el difusor, y dos libros lacados. En el pañuelo que tapa media cara del joven, se puede apreciar el símbolo comunista.

En conclusión, la propuesta de Avelino Sala no defraudaría a ninguno de los asistentes a la exposición, aunque a primera vista uno se preguntara de qué podía tratar todo esto. En mi opinión, todo en la obra es correcto, como la utilización del negro como señal de protesta ante la situación que viven los trabajadores de los astilleros, los cuales, hartos de ser manipulados, se rebelan para reclamar lo que les pertenece. Robar un pellizco de tiempo de una tarde no estaría de más para contemplar tan excelente trabajo.